Un trabajo interinstitucional entre Mosoj Yan, Programa de atención a niñas y adolescentes trabajadoras, en situación de calle y vulnerabilidad social, World Concern Bolivia, y el CIES, hizo posible que el viernes 9 de abril se inicie la Campaña de Desparasitación y Administración de Vitamina A en instalaciones del Programa Mosoj Yan, con la participación de personeros del CIES, niños de Unidades Educativas circundantes y población beneficiaria de Mosoj Yan, haciendo de esta Campaña una posibilidad de trabajo conjunto de la sociedad civil en pos de precautelar y mejorar la salud de la comunidad.
Dicha Campaña se desarrollará hasta agotar el stock de medicamentos, ya que se cuenta con 20.000 unidades de ambos medicamentos por lo que se hace una invitación abierta a todas las instituciones que trabajan con población en situación de alto riesgo y a la población en general para beneficiarse con este servicio pasar por instalaciones del CIES ubicado en la Calle Uruguay entre San Martin y 25 de Mayo.
La carencia de vitamina A trae aparejado diversas consecuencias entra las que se destacan:
Alteraciones oculares: puede ocasionar ceguera crepuscular, es decir disminuye la agudeza visual al anochecer, sensibilidad extrema a la luz como así también resecamiento, opacidad de la córnea con presencia de úlceras, llamado xeroftalmia, la cual puede conducir a la ceguera.
Inmunidad reducida (defensas bajas): aumenta la susceptibilidad a infecciones bacterianas, parasitarias o virales ya que la vitamina A contribuye al mantenimiento de la integridad de las mucosas. Al carecer de ella desaparece la barrera contra las infecciones. Las células del sistema inmunitario también son afectadas lo cual puede llevar a un aumento de células pre-cancerosas de los tejidos epiteliales de boca, garganta y pulmones.
La parasitosis, es un problema mundial bastante preocupante, en especial en países del tercer mundo ya que son causa de enfermedades debilitantes agudas y crónicas, y en ocasiones mortales. Cuando se encuentra asociado a desnutrición, causan enfermedades en la infancia que condenan a los que padecen un bajo nivel estatural, aún intelectual que es irreparable, tienen por tanto importancia, no solo desde el punto de vista médico, sino también social y económico y constituyen un factor importante en el subdesarrollo. Las cifras que suministra la OMS son alarmantes; cuando citan porcentajes de 25% de la población mundial infectadas por una sola parasitosis que altera la calidad de vida. Lamentablemente, la prevalencia de parasitosis en nuestro medio no se trata de “una sola” parasitosis sino que son varias las que se encuentran.
Se ha despoblado la parasitología; por lo menos como tema de interés, y por ende, con baja formación de recursos humanos. Paradójicamente el parasitismo es un grave problema de nuestro país y de otros países pobres.
¿Cuál es la situación en Bolivia?. Sin dudar podemos adherirnos a la opinión de que padece de los mismos problemas que los países pobres, a pesar de algunos avances tecnológicos, educativos y la tendencia a mejorar la calidad de vida de las poblaciones. En Bolivia, las parasitosis constituyen problemas de salud pública, entre las cuales se mencionan: Amebiasis, Giardiasis, Uncinariasis, Chagas, Hidatidosis, Helmintiasis, Pediculosis y Sarna.





































